
18 set 2024
La Directiva de Derecho a Reparación de la UE, efectiva desde el 30 de julio de 2024, tiene como objetivo facilitar la reparación de bienes dañados o defectuosos, haciéndola más fácil, rápida y asequible.
Los fabricantes estarán obligados a reparar productos incluso después del período de garantía legal de dos años, a costos razonables y dentro de plazos razonables.
La directiva exige transparencia en las condiciones y precios de reparación, y para el 31 de julio de 2027, se establecerá una plataforma europea para ayudar a los consumidores a encontrar servicios de reparación.
Aunque la directiva cubre principalmente electrodomésticos, teléfonos inteligentes y tabletas, podría expandirse en el futuro.
Sin embargo, persisten desafíos, como la falta de un límite en los costos de reparación y la disponibilidad de piezas de repuesto.
El éxito de la directiva dependerá de cómo los estados miembros la implementen y cómo se adapte el mercado.
La Unión Europea ha dado un paso significativo hacia la promoción de la sostenibilidad y los derechos del consumidor con la introducción de la Directiva de Derecho a Reparación, oficialmente conocida como Directiva 2024/1799.
Esta directiva, que entró en vigor el 30 de julio de 2024, tiene como objetivo facilitar la reparación de bienes dañados o defectuosos, haciendo el proceso más accesible, rápido y rentable para los consumidores.
Uno de los objetivos principales de esta directiva es asegurar que los fabricantes estén obligados a reparar productos que sean técnicamente reparables bajo la ley de la UE, incluso después de la expiración de la garantía legal estándar de dos años.
Esta obligación se extiende tanto a defectos como al desgaste, y las reparaciones deben realizarse a un costo "razonable" y dentro de un plazo "razonable". Además, si un producto aún está bajo la garantía legal, el período de garantía se extenderá un año si se solicita una reparación.
Para mejorar la transparencia, se requiere que los fabricantes informen a los consumidores sobre los productos que están obligados a reparar a través de un formulario estandarizado que detalla claramente las condiciones y precios.
Para el 31 de julio de 2027, se establecerá una plataforma europea, completa con canales nacionales, para ayudar a los consumidores a localizar servicios de reparación, vendedores de bienes reacondicionados, compradores de artículos defectuosos y cafés de reparación.
Los estados miembros tienen un plazo de 24 meses para incorporar esta directiva en sus leyes nacionales.
Aunque no hay derechos accionables inmediatos para los consumidores, se espera que los países actúen rápida y decisivamente en la implementación de estas nuevas regulaciones.
La directiva actualmente cubre una gama de productos, incluidos electrodomésticos, teléfonos inteligentes y tabletas, pero hay potencial para que esta lista se expanda en el futuro.
A pesar de los avances positivos logrados por la directiva, hay limitaciones notables.
Por ejemplo, muchos productos como impresoras, auriculares estéreo, laptops, planchas, tostadoras y cafeteras no están actualmente incluidos.
Ugo Vallauri, cofundador de Derecho a Reparar Europa, que representa a más de cien organizaciones de 21 países europeos, enfatiza la necesidad de expandir el alcance de la directiva para incluir estos artículos.
Vallauri también señala que la directiva no establece un límite máximo para los costos de reparación o los precios de las piezas de repuesto, refiriéndose solo a costos "razonables". La directiva intenta abordar los problemas de precios al requerir que los estados mapeen los servicios de reparación e introduzcan un formulario voluntario para ayudar a los consumidores a comparar precios.
Además, busca frenar el uso de software que bloquea el uso de piezas de repuesto de segunda mano o de terceros.
Giovanna Capuzzo, vicepresidenta de Federconsumatori, destaca otras áreas donde la directiva podría haber sido más robusta.
Sugiere que sería beneficioso hacer obligatorio que los reparadores proporcionen el formulario de información de reparación europea de forma gratuita, ofrecer servicios de diagnóstico gratuitos para reparaciones y requerir la provisión de un producto de reemplazo durante el período de reparación.
Capuzzo también aboga por el registro obligatorio de reparadores en la plataforma en línea.
La implementación práctica de la directiva dependerá en gran medida de cómo sea adoptada por los estados miembros y cómo responda el mercado.
Davide Rossi, director general de Aires (Asociación Italiana de Minoristas Especializados en Electrodomésticos), ve la directiva como una oportunidad para que los negocios minoristas evolucionen hacia centros de servicio, beneficiando a la economía, el medio ambiente y el mercado laboral.
Aires ha estado involucrada en el desarrollo de la directiva y está preparada para colaborar con el Ministerio de Desarrollo Económico para su implementación.
Rossi enfatiza la importancia de hacer disponibles las piezas de repuesto a precio de costo y proporcionar incentivos fiscales para las empresas que se conviertan en centros de reparación, como la reducción del IVA en los costos de reparación y el apoyo a la formación.
Ugo Vallauri señala que la directiva alienta a los países a introducir incentivos para la reparación, similares al bono de Austria de hasta el 50% de los costos de reparación y los incentivos de reparación de Francia.
El sector de reparación también espera una acción gubernamental proactiva.
Según Confartigianato, hay 68,000 negocios de reparación de automóviles, 106,000 empresas de instalación, 3,900 negocios de reparación de electrodomésticos, 12,000 tiendas de sastrería y 3,000 negocios de reparación de relojes en Italia.
Marco Granelli, presidente de Confartigianato, ve la directiva como una oportunidad para revitalizar los pequeños negocios de reparación independientes.
Aboga por que los reparadores independientes operen bajo las mismas condiciones que los autorizados, con acceso a todas las piezas de repuesto, herramientas e información técnica proporcionada por los fabricantes.
Granelli espera que la implementación final de la directiva aclare el acceso a las piezas de repuesto, introduzca incentivos para los consumidores que elijan reparaciones y asegure que la plataforma de reparación no cree cargas administrativas adicionales.
La responsabilidad de implementar la directiva recae principalmente en el gobierno, pero el tema de la reparación también es importante para la oposición.
Elena Sironi, senadora del partido M5S y miembro de la Comisión de Medio Ambiente, señala que en la legislatura anterior, había un proyecto de ley sobre el derecho a reparar, y los esfuerzos para avanzar continúan con varias enmiendas.
Con el apoyo de la directiva, Sironi planea aumentar la presión sobre el gobierno para actuar en su implementación.
Aspectos Críticos y Problemas Potenciales:
1. Alcance de los Productos: La directiva actualmente excluye muchos dispositivos electrónicos comunes y artículos del hogar, lo que podría limitar su impacto general.2. Costo y Disponibilidad de Piezas de Repuesto: La falta de un límite definido en los costos de reparación y la disponibilidad de piezas de repuesto podrían plantear desafíos significativos.
3. Implementación y Adaptación: El éxito de la directiva dependerá en gran medida de cómo los estados miembros la implementen y cómo el mercado se adapte a las nuevas regulaciones.
Errores Comunes y Fallos:
1. Mala Interpretación de los Costos "Razonables": Sin directrices claras, lo que constituye costos "razonables" podría variar ampliamente, llevando a posibles disputas.2. Conciencia Inadecuada del Consumidor: Los consumidores pueden no estar completamente informados sobre sus nuevos derechos y las opciones de reparación disponibles.
3. Cargas Administrativas: El establecimiento de la plataforma de reparación y otros requisitos administrativos podrían crear cargas adicionales para las pequeñas empresas.
Sugerencias y Consejos Útiles:
1. Directrices Claras: Establecer directrices claras para lo que constituye costos "razonables" y plazos para las reparaciones.2. Educación del Consumidor: Implementar campañas de educación al consumidor para informar al público sobre sus nuevos derechos y servicios de reparación disponibles.
3. Apoyo a Pequeñas Empresas: Proporcionar apoyo e incentivos para que las pequeñas empresas de reparación se adapten a las nuevas regulaciones y prosperen en el mercado en evolución.
Al abordar estos aspectos críticos y problemas potenciales, la Directiva de Derecho a Reparación de la UE puede allanar el camino hacia un futuro más sostenible y amigable para el consumidor.